A pesar de que Chile ha dado pasos significativos en la entrega de mecanismos que permitan una adecuada gestión de riesgos, aún la agricultura campesina enfrenta grandes desafíos y es necesario evaluar las condiciones que existen en Chile para que ellos puedan cubrirse en forma efectiva.
Por ello, como institución nos hemos planteado el objetivo, en una primera instancia, de identificar cuáles son las principales fuentes de riesgos que afectan a la agricultura familiar, a quiénes afecta y de qué forma, para así poder proponer una administración efectiva de los riesgos. Es decir, primero es necesario contestar a las preguntas ¿qué? ¿a quiénes? y ¿cómo?
Luego de identificadas las principales fuentes de riesgos, es posible proponer un esquema de gestión adecuado a la realidad y contexto de nuestros(as) agricultores(as).